ProgramaVejez y más

El mejor lugar para vivir la senectud es en casa, en su habitación y con la familia.

Si es necesario con alguien que acompañe bien, con afecto y con los cuidados a la salud adaptando de acuerdo a las limitaciones que aparezcan.

  • Sin embargo, a veces hay que recurrir a una residencia terapéutica que tenga las siguientes características:

  • La mayoría de los ocupantes no deben ser ancianos, la convivencia diaria con personas adultas, pero no todas las personas tienen que ser ancianos, lo normal es un trato normal.

  • El espacio físico y los recursos de atención deben ser consecuentes con el momento de cada quien.

  • Si solo se necesita compañía y una supervisión moderada hay que ofrecer eso. Si las condiciones son de respaldo más estrecho en actividades de la vida diaria hay que proporcionarlas, tal ves en otro espacio físico.

  • Si la demanda es de ayuda en actividades como el aseo y alimentación es necesario otro lugar que se especialice en estas condiciones.

  • La presencia de acompañantes terapéuticos, de personal de enfermería o de cuidadores personales es fundamental y por eso la calidad humana, el compromiso y la competencia profesional es lo mas importante.

  • Cuidar al cuidador, capacitarlo, supervisarlo y preocuparse por su vida personal es responsabilidad del equipo directivo y de los familiares.